Jordi Alba marcando gol en el minuto 94 (vía altaspulsaciones.com)
Álvaro Jiménez - Sevilla
El Barcelona tenía en el día de ayer una difícil piedra de toque en el Camp Nou ante su público, donde se encontró con un Celtic de Glasgow que venía crecido tras su victoria en la jornada anterior en Moscú ante el Spartak, y con ganas de dar de nuevo la sorpresa para encaramarse al liderato del Grupo G, con miras a conseguir su clasificación para octavos. Un Celtic que no tenía nada que perder en un estadio que, en los últimos años en Europa, ha sido prácticamente inexpugnable .
